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jueves, 31 de mayo de 2012

DEPORTE NACIONAL: MOMENTOS PARA OLVIDAR - 2 ) BALONCESTO: FINAL RECOPA DE EUROPA 1991: PAOK SALÓNICA 76-72 CAI ZARAGOZA




   Aspecto de la "Patinoire Des Vernets" antes de comenzar el partido.
 Las medidas de seguridad fueron en todo momento insuficientes a pesar del riesgo del mismo.




INTRODUCCIÓN



  En nuestro segundo capítulo dedicado a esos momentos que no deberían de ser bien recordados por los aficionados al deporte en general, queremos comenzar precisamente haciendo mención a los fans, a los seguidores, a los "supporters".  Esos (muchos de ellos) seres anónimos que sin su incondicional apoyo, sin el sufrimiento por defender a su equipo, por defender una idea, un sentimiento, unos valores con los que ensalzar de paso a los que consideran sus ídolos y máximos referentes..., sin todo eso, no habría ni la mitad de pasión y entrega que a lo largo de décadas venimos comprobando en cualquier espectáculo deportivo.

  Pero, está claro que no es de recibo, que se utilice el término "afición" para, saltándose todos los límites habidos y por haber, intentar llevar a su equipo a lo más alto, caiga quien caiga, llevándose por delante a quien sea necesario y recurriendo en ocasiones a la intimidación personal en su mayor expresión.

  Algo parecido a esto sucedió el 26 de Marzo de 1991. Ese era el día elegido para disputarse la gran final de la Recopa de Europa de Baloncesto. Los rivales, el PAOK de Salónica y el CAI Zaragoza. El escenario, el pabellón "Patinoire Des Vernets" en Ginebra (Suiza), no parecía el lugar idóneo para albergar el definitivo encuentro que iba a decidir quien iba a ser el nuevo campeón de la Recopa, campeonato este, que contaba en su palmarés con equipos de gran nivel como lo habían sido el Pallacanestro Cantú (hoy llamado Bennet Cantú), el Real Madrid, Bennetton de Treviso o F.C. Barcelona. Estaba en juego el orgullo y el honor de pasar a la historia del baloncesto europeo junto a estos históricos clubs.


                                                       Trofeo acreditativo de Campeón de la Recopa.




LOS EQUIPOS Y FASE DE CLASIFICACIÓN



  El PAOK de Salónica contaba entonces en su historial con una liga (1959) y una copa griega (1984). Un bagaje demasiado escaso para un equipo de un país donde el baloncesto se vive tan intensamente. Respecto a su andadura por Europa, los mejores resultados del PAOK estuvieron ligados, precisamente a la Recopa, llegando hasta los cuartos de final en la temporada 1984-1985 y quedando semifinalistas en el curso 1989-1990.

  El CAI Zaragoza, a pesar de ser un conjunto con menor tiempo de existencia (fue creado en 1981), ya había dado sobradas muestras de su saber hacer, tanto en la Copa del Rey, siendo campeones en 1984 frente al F.C. Barcelona y en 1990 contra el Ram Joventut, como en la liga española llegando a clasificarse entre los cinco primeros durante cuatro temporadas consecutivas (desde la 1985-1986 hasta la 1988-1989). Además, ya era conocida la formación aragonesa por su buen papel en competiciones europeas, logrando posiciones destacadas en la Copa Korac (semifinalista en 1984 y 1987) y en la Recopa (semifinalista en 1985).

  Era por tanto, la primera final europea para ambos clubes. La andadura de estos en la competición comenzó de manera plácida, con claras victorias ante el Sunderland por el lado del PAOK, y frente al Steiner Bayreuth, a cargo del CAI. En la siguiente fase, los cuartos de final, en la fase de grupos se emparejaron PAOK y CAI respectivamente contra el Hapoel israelí y el Estrella Roja yugoslavo. Tras la disputa de las seis jornadas correspondientes, los españoles con 4 victorias y 2 derrotas, pasaba a semifinales como primero de grupo, mientras que los griegos con 3 victorias y 3 derrotas se libraron de ser eliminados gracias a un mejor basket-average.

  En el otro grupo, el average final fue lo que perjudicó al Knoor Bolonia, que había sido el último campeón. Pasaban pues a la siguiente ronda el MBK Dynamo y el Cholet.

  En semifinales, el CAI Zaragoza obtuvo victorias contundentes ante los franceses del Cholet, primero en la ida por 95-105, y después en la vuelta en casa con un 90-79, que les allanó aún más el camino a la final. Sin embargo, el PAOK tuvo que sufrir hasta el final, ya que a pesar de haber vencido en la ida al MBK Dynamo 95-82, sólo pudieron salvar la eliminatoria por un punto en la vuelta al perder por 75-63, de cualquier forma los griegos lograban el ansiado pase para la final en Ginebra.




INCIDENTES PREVIOS Y DESARROLLO DEL PARTIDO




  Y llegamos al gran día, ese 26 de Marzo, en el que a priori debía ser una fiesta del baloncesto. El Patinoire Des Vernets, registraba una entrada de 7.700 espectadores, y aunque el ambiente era enfervorecido y los colegiados Colin Gerrard (Inglaterra) y Stefano Cazzaro (Italia) no daban sensación de imparcialidad, el CAI Zaragoza se presentaba con la moral más alta que nunca. En el conjunto del PAOK de Salónica los jugadores más destacados eran el yugoslavo Bransilav Prelevic,el griego Panagiotis Fassoulas y el norteamericano Barlow. El equipo aragonés, más compensado, contaba sobre todo con los hermanos Arcega, el malogrado Kevin Magee y Mark Davis, entre otros.



    En la imagen algunos emparejamientos al empezar el
   encuentro, Fassoulas con Davis (12) y Barlow con  Magee (9).


  Todo estaba preparado para que se pudiera disfrutar de un gran partido, pero las cosas comenzaron a torcerse demasiado pronto.......

  Llegaban noticias de que en las horas previas al partidos, la indisciplinada marabunta de seguidores griegos tomaron las calles de Ginebra en un alarde de salvajismo, mostrando un comportamiento cuasi-cavernario, amenazando, avasallando e intimidando a los aficionados zaragozanos hasta el punto de llegar a robarles las entradas asaltándolos navaja en mano.

    Así nos contaba el comentarista de TVE,Pedro Barthe, el caos reinante en los
 instantes previos al comienzo de la final.

  Y no quedó ahí la cosa, ya que seguidamente invadieron el pabellón, saltando a la propia pista con los zapatos de calle dejando la misma en lamentable estado, teniendo que ser rápidamente reparados los desperfectos. Llegaron a ocupar cerca de 1.000 localidades que no les correspondían. Incluso el Secretario General de la FIBA, Borislav Stankovic, tuvo que seguir el partido desde la mesa de anotaciones, ya que su sitio en el palco estaba a recaudo de los hinchas griegos. El CAI Zaragoza estuvo a punto de no jugar el partido teniendo en cuenta la situación que se les presentaba, aunque mediante la promesa del presidente del PAOK, de que no iba a haber ataques personales y ante la amenaza de Stankovic de ser excluidos de las competiciones europeas si no disputaban el encuentro, el presidente del CAI, José Luis Rubio, comprendió que la opción que le quedaba era disputar el choque, aunque las medidas de seguridad parecían nulas.


                                         Los alborotados seguidores del PAOK camparon a sus anchas
                                                                     y su mal comportamiento quedó impune.


  Centrándonos en el partido en sí, todos los temores de los integrantes de la formación española se confirmaban, ya que desde el primer minuto los árbitros iban a estar siempre condicionados en sus decisiones, debido a la presión y al ambiente irrespirable que habían sabido crear la marea helena. No obstante los del CAI controlaron bastante bien la primera parte, con una mayor efectividad en tiros de campo, y aunque en el apartado de triples no estuvieran del todo finos, cierto es que consiguieron mejor porcentaje que su rival.

  En todo momento el PAOK puso en práctica su juego bastante indisciplinado y marrullero, personificado en la figura del dorsal número 11, Panagiotis Papahronis, que con sus absurdas faltas puso la nota discordante (si es que no había ya suficiente) al partido. El propio Papahronis, Barlow o sobre todo Fassoulas (4 faltas personales), se vieron en un abrir y cerrar de ojos cargados de faltas personales.

  Mientras el dúo arbitral seguía a lo suyo y a medida que pitaban faltas personales al conjunto griego, señalaban inmediatamente después alguna más al equipo español, siempre para compensar. Añadimos,además, el acoso constante que sufría la mesa de anotaciones, siendo asediados por el entrenador yugoslavo del PAOK, Dragan Sakota, y varios integrantes más del equipo. Tanto es así que se tuvo que recurrir a la policía para impedir que se invadiera la mesa con tanta facilidad.



                               El equipo aragonés se tuvo que enfrentar a la excesiva dureza defensiva de los griegos.


  En lo estrictamente deportivo, como decíamos, el CAI, se movió durante la primera parte en ventajas de 3 y 4 puntos, que supo mantener a pesar del día aciago de Mark Davis. En cualquier caso una puesta en escena mucho más ordenada del conjunto aragonés les llevó al final del primer tiempo con un marcador de 31-36.

  Manel Comas, entrenador del CAI, llegó a perder los nervios en alguna ocasión, como por ejemplo durante el tiempo muerto que pidió con empate a 21, y que no le fue concedido en el momento necesitado, sino mucho más tarde cuando ya no tenía intención de utilizarlo, negándose a aceptarlo. En numerosos momentos, recogió algunos de los objetos que había sido arrojados a la pista, para llevarlos a la mesa donde se encontraba el Secretario General de la FIBA.

  Quedaba todavía la segunda parte y estaba por ver si el partido iba a disputarse en su totalidad. La afición griega había hecho todos los "méritos" posibles para que de ello se dudara.

  Dentro del segundo tiempo, el CAI continuó manejando el marcador en torno a los 5 puntos de ventaja, ante un PAOK, que totalmente perdido y descordinado no parecía ser capaz de responder con claridad.
Tenía que suceder algo para que el PAOK reaccionara, y al parecer el talento de Prelevic no era suficiente, pero entonces, efectivamente, ocurrió lo que no hubiéramos querido ver, sobre todo por el bien del baloncesto y por la seguridad de los allí presentes.

  El marcador reflejaba empate a 41, cuando Fassoulas cometía la 5ª falta personal, por tanto quedaba eliminado. Este hecho desencadenó una lluvia de objetos al centro de la pista, que hizo que a falta de aún 14 minutos por jugarse, se tuviera que suspender, al menos momentáneamente el partido. Tal fue el revuelo que el propio Fassoulas, tuvo que salir a la cancha para, micrófono en mano, intentar dirigirse a sus seguidores y pedirles calma.


  Este vergonzoso parón fué aún más decisivo, ya que aunque el CAI estuvo hasta los últimos minutos con opciones de victoria, nuevamente la presión desde las gradas, con el "bonus" de los sospechosos errores arbitrales en los momentos claves de la final y unido al desacierto y el nerviosismo de los aragoneses y la aparición estelar de Prelevic en los minutos finales, hizo que la trampa y la intimidación fueran del todo eficaces, para que finalmente el PAOK se impusiera por 76-72.


                                           Prelevic, el máximo exponente del PAOK en la victoria final.


  Los griegos conquistaban así su primer título europeo, un título que tuvieron perdido la mayor parte del encuentro.

  Lo sorprendente de todo esto, no fue ya el hecho de que no se tomara medidas contra el PAOK de Salónica por el comportamiento de los suyos, sino que como "obsequio" final, los seguidores tomaron el trofeo pasándolo unos a otros, hasta romperlo. Sí, el trofeo llegaba a manos del capitán Fassoulas en lamentable estado.



                                              Imagen de Fassoulas recogiendo lo que quedó del trofeo.



 VÍDEO - RESUMEN DEL PARTIDO




  Después de aquella noche, todavía hoy seguimos viendo cosas parecidas, y nos preguntamos, ¿hasta qué punto es necesario jugar una final, cuando peligra la integridad física de los individuos presentes en ella?, ¿hasta dónde llegan los intereses para que el resultado se decante a favor de uno u otro equipo?, ¿vale todo para ganar?.

 Nada más por hoy. Muchas gracias.

jueves, 12 de abril de 2012

(DEPORTE INTERNACIONAL: MOMENTOS PARA OLVIDAR -1 ) - FÚTBOL: MUNDIAL CHILE 1962: CHILE 2-0 ITALIA "LA BATALLA DE SANTIAGO"




El Campeonato Mundial de Fútbol, el acontecimiento deportivo más importante junto a los Juegos Olímpicos, suele ser el perfecto escenario para disfrutar del deporte rey, en la mejor situación posible y con los futbolistas de mayor relevancia. Pero sobre todo, debe ser la ocasión ideal para que las distintas selecciones nacionales, además de mostrar su juego al mundo, puedan hacer gala, entre otras cosas, del respeto al rival, la honradez, la elegancia..........., el juego limpio en sí.

Aunque por desgracia, se dan circunstancias a veces para que ocurra todo lo contrario, y ello nos lleva a presenciar bochornosos espectáculos como el que hoy os relatamos...


PREVIA DEL PARTIDO

Encuadradas en el grupo B, las selecciones de Chile y de Italia, disputaban su segundo encuentro. Un enfrentamiento que se presumía trascendental en la andadura de ambos equipos en el campeonato, y lo era por distintos motivos.


Selección de Chile en el Mundial de 1962.


Por un lado la selección chilena, contando con el aclamado delantero Leonel Sánchez y los talentosos centrocampistas Jorge Toro y Eladio Rojas como principales referentes, se encontraba además como país anfitrión y ante la gran oportunidad para hacer un gran papel en un mundial, ya que ni en el anterior campeonato de 1958, ni en el de 1954 logró clasificarse para disputar dicho torneo.
El combinado chileno sumaba ya su primera victoria después de haberse impuesto en el partido inaugural por 3-1 a Suiza, con goles de Leonel Sánchez en dos ocasiones y de Ramírez para cerrar la cuenta. De esta manera, si Chile lograba la victoria ante los italianos, estaría casi con toda seguridad en la ronda de cuartos de final.

Por otro lado estaba Italia, que venía de empatar el primer partido con la selección de Alemania Federal. La selección "azzurra", trataba de recuperar el prestigio perdido. Lejos quedaban ya los gloriosos mundiales de 1934 y 1938, donde el equipo italiano de la mano de jugadores legendarios como Giusseppe Meazza o Silvio Piola, consiguieron hacerse con el cetro mundial.
En aquel 1962, Italia que al igual que Chile no había conseguido disputar el anterior mundial de 1958, tenía que lograr la victoria ante los andinos para no complicarse en exceso sus posibilidades de pasar a la siguiente ronda.

Selección nacional de Italia en el Mundial de 1962.


Contaban los transalpinos con la tripleta atacante formada por el italo-brasileño José Altafini, por el turinés Giorgio Ferrini y el romano Giampaolo Menichelli, entre otros jugadores destacados.

Se preveía por tanto un partido de poder a poder, donde ambas selecciones, en situaciones bien distintas iban a dar el todo por el todo en busca de una victoria de prestigio que les permitiera, a unos avanzar a la siguiente ronda y a otros, seguir luchando para no quedar fuera a las primeras de cambio.




CRÓNICA-RESUMEN  DEL ENCUENTRO



Por desgracia, el partido en sí, en lo referente al juego no tuvo demasiada historia, con dos selecciones (sobre todo la italiana) más preocupadas en parar al rival de la manera más antideportiva posible, y tratando de buscar pequeñas venganzas en diversas jugadas con respuestas más propias de un ring de boxeo que de un encuentro de fútbol.



Situaciones como ésta fueron la tónica habitual en este partido para el olvido.



Tanto Chile como Italia se vieron inmersas en una espiral de patadas, agresiones y descalificaciones varias ante las que, en apariencia, poco o nada podía hacer el colegiado inglés, el Sr. Ashton, que decidió en cualquier caso, tomar parte en la contienda expulsando a los italianos Ferrini y David.

Ningún jugador del equipo chileno fué expulsado. Acciones tales como el puñetazo de Leonel Sánchez en respuesta a una falta previa de su marcador, quedaron totalmente impunes.

Al día siguiente, el diario español "MUNDO DEPORTIVO", reflejaba la expulsión de Ferrini de la siguiente manera:

"A LOS 8 MINUTOS DE INICIADO EL ENCUENTRO, EL ÁRBITRO DECRETÓ LA EXPULSIÓN DEL ITALIANO FERRINI, QUIEN AL NEGARSE A OBEDECER LA DECISIÓN ARBITRAL, MOTIVÓ LA INTERVENCIÓN DE LA FUERZA PÚBLICA PARA OBLIGARLE A SALIR DEL TERRENO DE JUEGO........."


Momento en el que el italiano Ferrini es obligado por la fuerza pública a abandonar el campo de juego.



VÍDEO CHILE - ITALIA


El vídeo que a modo de resumen del partido, acompaña nuestro relato, viene precisamente a corroborar lo aquí expuesto, contando además con los compañeros de la televisión británica como incrédulos testigos de excepción, narrando atónitos uno de los espectáculos mas vergonzosos vistos nunca sobre un terreno de juego. Tratándose además de un campeonato mundial, el suceso cobra aún más trascendencia ya que en representación de sus respectivos países, ambas selecciones dieron toda una lección de irracionalidad, vulgaridad y esperpento futbolístico que vienen a manchar la reputación de los deportistas que allí estuvieron presentes:


Resumen Chile-Italia (1962), con subtítulos en español.



RESULTADO FINAL Y CONCLUSIONES


El resultado final 2-0, con goles de los chilenos Toro y Ramírez, en los minutos 76 y 78 del partido, realmente fueron algo ya totalmente secundario en una victoria que únicamente debería figurar en los anales de la historia como un triunfo logrado desde la deslealtad al fútbol.

El combinado chileno finalmente acabó en 3ª posición en aquel mundial, en la que iba a suponer su mejor clasificación hasta hoy en la máxima competición del balompié internacional, en un campeonato que acabó llevandose por segunda ocasión consecutiva la selección de Brasil, aunque los aficionados chilenos no deberían contar la victoria ante Italia como algo de lo que sentirse orgullosos.

Los italianos por su parte, cayó finalmente eliminada en la fase de grupos a pesar de su victoria por 3-0 en el siguiente partido ante Suiza, ya que la selección de Alemania Federal y la de Chile consiguieron los puntos suficientes para pasar a la siguiente fase, aquello sin duda les serviría de lección a los "azzuros" para siguientes ediciones.



La selección italiana sufría una doble derrota, ya que a la pésimo comportamiento mostrado, se iba a unir su temprana eliminacion en aquél mundial.



Lo más triste de todo esto, es que 50 años después este tipo de violencia se sigue viendo no sólo en las máximas categorias del fútbol internacional, sino que las jóvenes promesas, las futuras generaciones están permanentemente expuestas a copiar estos malos ejemplos que nunca deberían de darse en un terreno de juego, suponemos que el juego limpio y el respeto al rival están para algo............ o deberían estarlo.